La entidad social ha repartido miles de raciones desde el inicio de la emergencia y, respaldada por la Federación de Bancos de Alimentos de Andalucía, Ceuta y Melilla, advierte de que todavía hay miles de migrantes en la ciudad.
Desde el estallido de la crisis migratoria en Ceuta, el Banco de Alimentos de Ceuta, con el firme respaldo de la Federación de Bancos de Alimentos de Andalucía, Ceuta y Melilla (FABACM), ha trabajado de forma ininterrumpida. Su presidente, Pedro Mariscal, recuerda que fueron los primeros en acudir al foco de la emergencia el pasado jueves tras recibir una llamada urgente de la Delegación del Gobierno.
Con sus almacenes provistos de antemano, la organización movilizó un camión y dos furgonetas con agua, leche, galletas, zumos y comida preparada hacia el polígono industrial.
“Nos encontramos un escenario impactante y sin habilitar. Montamos un puesto de avituallamiento interior y canalizamos la ayuda con una fluidez bastante buena”, señala Mariscal.
Durante la primera jornada —que se alargó hasta la medianoche—, la colaboración de la Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local, Policía Portuaria y Protección Civil fue clave para ordenar a los miles de afectados.
Tras el alivio del fin de semana, la organización opera ahora desde sus propios almacenes para abastecer a las asociaciones que lo solicitan, contando en todo momento con la cobertura y el apoyo solidario de la FABACM. Aunque la situación se ha normalizado y la ciudadanía ha respondido sin caer en el pánico, la emergencia sigue activa.
Petición urgente: El Banco de Alimentos y la FABACM apelan a la colaboración ciudadana (económica o en especie), señalando que lo que más escasea es agua, leche, galletas y bollería.
Advertencia final: “Nuestra impresión es que la situación todavía no ha terminado y que en Ceuta siguen permaneciendo varios miles de migrantes. La emergencia continúa y seguiremos colaborando mientras sea necesario”, concluye Mariscal.